La educación musical y la conciencia ecológica: el sonido, la naturaleza y la formación ambiental en la escuela secundaria - Periódico El Gran Chaco - Noticias de Yacuiba, Gran Chaco, Tarija, Bolivia y el Mundo.

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enero 27, 2026

La educación musical y la conciencia ecológica: el sonido, la naturaleza y la formación ambiental en la escuela secundaria

REALIZADO POR:
FRANZ SURUGUAY ANDRADE
LICENCIADO EN EDUCACIÓN MUSICAL

En la actualidad, la crisis ambiental global y el deterioro del equilibrio ecológico constituyen algunos de los desafíos más urgentes de la humanidad. La degradación de ecosistemas, la pérdida de biodiversidad y los efectos del cambio climático requieren no solo acciones políticas y científicas, sino también una educación que forme ciudadanos conscientes, críticos y responsables con el medio ambiente. En este marco, la educación ambiental se ha consolidado como un eje transversal en la formación integral de los estudiantes, y la educación musical emerge como una herramienta estratégica para contribuir al desarrollo de una conciencia ecológica crítica, sensible y comprometida.

La música, entendida como práctica sonora vinculada al entorno, permite a los estudiantes reconectar con los sonidos de la naturaleza y reflexionar sobre la relación entre el ser humano y su medio ambiente. La experiencia estética y sonora ofrece un acceso particular a la sensibilidad ecológica, pues la escucha activa del entorno natural fomenta la atención, la percepción, la memoria y la reflexión sobre el impacto de las acciones humanas. Sin embargo, en muchas escuelas secundarias, la educación musical se desarrolla de manera aislada de estas problemáticas, centrándose exclusivamente en repertorios teóricos o universales y desaprovechando su potencial formativo en torno a la sostenibilidad y la conciencia ambiental.

En países como Bolivia, caracterizados por una gran diversidad ecológica, geográfica y cultural, la integración de la educación ambiental en el área de música resulta especialmente pertinente. La riqueza de paisajes sonoros naturales como ríos, montañas, vientos, aves y fauna local constituye un recurso inagotable para la creación, la exploración y la reflexión musical. Actividades como la escucha activa del paisaje sonoro, la identificación de elementos naturales, la construcción de instrumentos con materiales reciclados y la composición musical inspirada en la naturaleza permiten articular el aprendizaje artístico con valores de cuidado, respeto y armonía con el entorno.

Desde una perspectiva pedagógica, la relación entre música y medio ambiente puede conceptualizarse a través del concepto de paisaje sonoro, propuesto por Schafer (1994), quien señala que todo entorno posee una identidad sonora que refleja su equilibrio o deterioro. El paisaje sonoro integra sonidos naturales, humanos y tecnológicos, y su estudio permite a los estudiantes comprender cómo los entornos acústicos afectan tanto a los ecosistemas como a la vida social. La exploración consciente del entorno sonoro fortalece la percepción auditiva, la sensibilidad artística y el pensamiento crítico en torno a la interacción entre sociedad y naturaleza.

En el aula, la educación musical vinculada a la conciencia ecológica se puede implementar mediante diversas estrategias: caminatas sonoras para registrar el entorno, análisis de sonidos naturales y urbanos, creación de composiciones a partir de materiales reciclados o elementos del entorno, y producción de piezas que reflejen problemáticas ambientales locales. Estas actividades permiten a los estudiantes desarrollar habilidades musicales como ritmo, armonía, textura sonora y al mismo tiempo que fortalecen competencias socioemocionales y valores de responsabilidad ambiental. Asimismo, estas prácticas fomentan la reflexión crítica sobre el impacto de la actividad humana en los ecosistemas, sensibilizando a los estudiantes hacia acciones de conservación y cuidado.

La construcción de instrumentos musicales con materiales reciclados constituye otra estrategia pedagógica innovadora y significativa. Utilizando botellas, latas, tubos de cartón, semillas u otros recursos disponibles, los estudiantes aprenden sobre reutilización, consumo responsable y creatividad aplicada, mientras experimentan con nuevas sonoridades y formas musicales. Esta metodología, además de fomentar la conciencia ambiental, democratiza el acceso a la educación musical, ya que no depende de instrumentos costosos ni de infraestructura especializada. El trabajo colaborativo durante estas actividades también fortalece la cooperación, el diálogo y la resolución de problemas en grupo.

Desde una perspectiva latinoamericana, la educación musical vinculada a la naturaleza dialoga con saberes ancestrales y cosmovisiones que conciben la música como un elemento en armonía con la Pachamama. En comunidades indígenas y campesinas, la música no solo acompaña rituales y celebraciones, sino que refleja la relación respetuosa con la tierra, el agua y los ciclos naturales. Integrar estas perspectivas en la escuela secundaria permite fortalecer la identidad cultural, valorar los conocimientos locales y promover una educación ambiental intercultural y participativa, conectando la música con la memoria histórica y los valores comunitarios.

El rol del docente es clave para el éxito de estas propuestas. La planificación didáctica debe integrar objetivos musicales y ambientales de manera equilibrada, evitando enfoques superficiales o meramente simbólicos. Es importante fomentar la creatividad, la curiosidad, la exploración sonora y la reflexión ética, para que los estudiantes comprendan el vínculo entre la música, la cultura y la sostenibilidad. La evaluación debe centrarse en la participación activa, la construcción de conocimiento, la innovación y la reflexión crítica, priorizando los procesos de aprendizaje por encima de la mera ejecución técnica.

La educación musical, al integrar la escucha consciente del entorno, la experimentación sonora y la creación estética vinculada a la naturaleza, ofrece un espacio privilegiado para desarrollar la conciencia ecológica de manera integral. Este enfoque contribuye no solo al aprendizaje artístico y musical, sino también a la formación de ciudadanos críticos, responsables y comprometidos con el cuidado de su entorno, capaces de valorar la biodiversidad y promover prácticas sostenibles en su comunidad.

La educación musical constituye un recurso pedagógico potente para el desarrollo de la conciencia ecológica en la escuela secundaria. A través de la escucha del entorno, la exploración de paisajes sonoros, la creación musical y la utilización de materiales reciclados, los estudiantes aprenden a reconocer, valorar y proteger su medio ambiente. Integrar la educación ambiental en el área de música no solo enriquece el aprendizaje artístico, sino que contribuye a la formación de ciudadanos conscientes, críticos y comprometidos con la sostenibilidad.

De este modo, la educación musical se consolida como un espacio transformador, capaz de articular arte, cultura, educación ambiental y sostenibilidad para generar experiencias educativas integrales, significativas y contextualizadas. Esta integración permite que la música deje de ser solo un contenido curricular y se convierta en una herramienta de sensibilización y acción ecológica, formando adolescentes con pensamiento crítico, creatividad y responsabilidad social frente al mundo natural.

Bibliografía:

Schafer, R. M. (1994). The soundscape: Our sonic environment and the tuning of the world. Destiny Books.

UNESCO. (2017). Educación para el desarrollo sostenible. UNESCO.

Freire, P. (2005). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI.

La educación musical y la conciencia ecológica: el sonido, la naturaleza y la formación ambiental en la escuela secundaria Reviewed by Jorge Molina on enero 27, 2026 Rating: 5 REALIZADO POR: FRANZ SURUGUAY ANDRADE LICENCIADO EN EDUCACIÓN MUSICAL En la actualidad, la crisis ambiental global y el deterioro del equili...

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