En una jornada marcada por el fervor religioso y la unidad comunal, el municipio de Caraparí celebró su festividad máxima en honor a la Virgen de Guadalupe. Miles de fieles devotos, promesantes y familias enteras se dieron cita para rendir homenaje a su Santa Patrona, reafirmando una tradición que es el corazón espiritual de la región.
La Solemne Misa Eucarística contó con la participación
destacada del alcalde Ermas Pérez Villalba, quien estuvo acompañado por todo el
personal del Gobierno Autónomo Municipal de Caraparí.
La presencia institucional en pleno subrayó el respeto y la
importancia que esta festividad tiene para la identidad del municipio. Durante
la liturgia, se elevaron oraciones por la prosperidad, la salud y la paz de
todas las familias carapareñas, destacando el papel de la Virgen como guía y
protectora del pueblo.
Tras la celebración eucarística, el alcalde y las
autoridades locales se unieron a la multitudinaria procesión. Pérez manifestó
su emoción al ver la masiva respuesta de los promesantes: "Esta no es solo
una fiesta religiosa, es el reencuentro de nuestro pueblo con sus raíces y su
fe. Ver a miles de personas unidas bajo el manto de nuestra Virgencita de
Guadalupe nos impulsa a seguir trabajando con humildad y compromiso por esta
tierra bendita".
La festividad, que año tras año crece en convocatoria, no
solo fortalece los lazos espirituales, sino que también posiciona a Caraparí
como un centro de turismo religioso de gran relevancia en el Chaco boliviano.
El Gobierno Municipal reafirma su compromiso de preservar estas costumbres que
mantienen viva la esencia y la esperanza de su gente.

No hay comentarios.: