Con un diagnóstico crudo sobre el presente del departamento y una apuesta explícita por reconstruir su futuro, este miércoles se desarrolló la primera Cumbre Empresarial “Haremos realidad los sueños de Tarija”, un espacio que reunió al sector privado, autoridades del Ejecutivo y del Legislativo, además de actores estratégicos, con un objetivo común: romper el estancamiento económico y sentar las bases de un nuevo modelo de desarrollo para la región.
La cumbre no fue una cita protocolar más. Así lo dejó claro
el vicepresidente de la Federación de Empresarios Privados de Tarija (FEPT),
Fernando Galarza, al señalar que la convocatoria surge de una preocupación
profunda por el rumbo que ha tomado Tarija en los últimos años, marcada por la
pérdida de oportunidades, la falta de planificación y una progresiva
dependencia del Estado.
-De la bonanza al estancamiento-
Galarza recordó que hace poco más de dos décadas Tarija era
vista como una región de oportunidades. El gas natural, los ingresos
extraordinarios y la expectativa de convertirse en un polo de desarrollo
alimentaron una narrativa de esperanza que, con el paso del tiempo, no logró
materializarse en bienestar sostenible.
“Tarija tenía recursos, ingresos y futuro, pero lo que debía
ser el inicio de un desarrollo sólido se fue diluyendo entre decisiones
erradas, ausencia de planificación y un uso poco responsable de los recursos
públicos”, afirmó.
El dirigente empresarial lamentó que muchas oportunidades
históricas no se hayan traducido en infraestructura productiva, empleo digno,
seguridad jurídica, educación de calidad ni un sistema de salud fortalecido. En
cambio, sostuvo que se profundizó la dependencia del aparato estatal,
debilitando al sector privado, que —remarcó— es el verdadero generador de
riqueza y empleo.
Uno de los efectos más visibles de este proceso ha sido la
migración de jóvenes, quienes, ante la falta de oportunidades en su propio
departamento, optaron por buscar futuro en otras regiones o fuera del país.
Mencionó que Tarija se acostumbró “peligrosamente” a vivir
del pasado, a mirar lo que fue y no a construir lo que podía ser y que hoy
duele constatar que la bonanza no se tradujo en desarrollo, al enumerar
proyectos inconclusos, instituciones debilitadas, empresas cerradas y una
sensación generalizada de estancamiento.
-El empresariado asume liderazgo-
Ese diagnóstico, marcado por la frustración colectiva, fue
el motor que impulsó a la FEPT a asumir un rol más activo en la definición del
rumbo del departamento.
“No podemos seguir siendo espectadores de un lento deterioro
económico y social. Nos corresponde asumir un rol protagónico, responsable y
propositivo”, sostuvo Galarza.
En ese marco, la cumbre fue presentada como una decisión
histórica del sector empresarial, orientada a construir un nuevo modelo de
desarrollo basado en la integración del potencial productivo, turístico,
ambiental y humano de Tarija.
Los empresarios dejaron en claro que no buscan privilegios,
sino reglas claras, estabilidad institucional y seguridad jurídica que permitan
invertir, innovar y generar empleo. “Venimos a ofrecer trabajo y compromiso,
siempre que construyamos juntos un entorno de diálogo franco y responsable”,
afirmó el vicepresidente de la FEPT.
-Tres ejes para reactivar Tarija-
El debate se estructuró en torno a tres ejes estratégicos,
que reflejan tanto las carencias actuales como las oportunidades de desarrollo.
-Agua, riego y saneamiento básico-
El representante de Prometa, Rodrigo Ayala, expuso sobre el
potencial hídrico del departamento, pero advirtió que este recurso estratégico
enfrenta serios riesgos por la falta de gobernanza del agua y la degradación de
las fuentes.
Ayala identificó proyectos clave que requieren inversión
urgente para su mantenimiento y operatividad, entre ellos el Proyecto Múltiple
San Jacinto, que presenta un deterioro significativo en su sistema de tuberías,
y la presa de Huacata, que no es aprovechada plenamente por problemas de
gestión. Casos similares —dijo— se repiten en distintas zonas del departamento.
-Producción, turismo e innovación-
El eje de turismo e innovación estuvo a cargo de Alfonso
Blanco, quien proyectó al turismo como la locomotora del desarrollo tarijeño,
siempre en armonía con la naturaleza.
Blanco destacó que Tarija cuenta con un potencial aún no
explotado, al tener ecorregiones diferenciadas como la zona alta, el valle
central, el subandino y el Chaco, cada una con ofertas turísticas específicas.
A ello se suman la gastronomía, las festividades religiosas, la historia, y la
riqueza arqueológica y paleontológica.
-Obra pública e infraestructura estratégica-
El presidente de la Cámara Departamental de la Construcción
(Cadeco), Rolando Surriable, presentó un diagnóstico que identifica crisis
energética, productiva y de conectividad, factores que han restado
competitividad al departamento y profundizado la migración juvenil.
Sin embargo, también subrayó los activos estratégicos de
Tarija: su ubicación internacional, recursos hídricos, clima, tierras
productivas y capital humano. A partir de estos elementos, planteó la
posibilidad de desarrollar un polo agroindustrial y consolidar un centro
regional de salud de calidad, siempre con la participación articulada del
Estado, el sector privado y la sociedad.
-El respaldo del Legislativo y el Ejecutivo-
Desde el ámbito legislativo, el presidente de la Cámara de
Senadores, Diego Ávila, aseguró que, tras una primera etapa centrada en leyes
estructurales, se avanzará ahora hacia normas de transformación profunda del
Estado, orientadas a brindar mayor seguridad y certidumbre.
“Decirles desde nuestra parte que vamos a acompañar esas
iniciativas que se han discutido hoy y se van a impulsar todas esas acciones
que sean necesarias para lograr en el breve tiempo la posibilidad de que
tengamos institucionalizados los cambios”, expuso.
Por su parte, el presidente Rodrigo Paz destacó la cumbre
como un espacio que permite clarificar el rumbo que quiere seguir Tarija, y
ratificó el compromiso del Gobierno de acompañar ese proceso, resaltando la
presencia de representantes tarijeños en distintas instancias del Estado.
Paz proyectó a Tarija como un centro estratégico para
Sudamérica, señalando que esta visión ya fue planteada a mandatarios de la
región, como los presidentes de Chile, Brasil y Paraguay. En ese contexto,
recordó la propuesta de facilitar corredores y puertos comerciales que conecten
a Chile con Brasil.
“Cambiamos el paradigma, de una Bolivia que se queja a una
Bolivia que propone, de una Tarija que se queja a una Tarija que propone”, dijo
La cumbre cerró con una coincidencia poco habitual entre
empresarios, Ejecutivo y Legislativo: Tarija necesita dejar atrás la inercia
del pasado y apostar por un desarrollo planificado, sostenible y compartido.
El Deber

No hay comentarios.: