El presidente Rodrigo Paz afirmó que el asesinato de Mauricio está vinculado a un sistema de coimas, extorsión y corrupción estatal, y calificó el caso como un hecho histórico que revela la profundidad del problema en Bolivia.
El presidente Rodrigo Paz se pronunció sobre el asesinato de
Mauricio Aramayo y lanzó una denuncia de alto impacto político al vincular el
crimen con prácticas de corrupción enquistadas en el Estado.
En declaraciones públicas, Paz sostuvo que mantiene silencio
sobre detalles del caso para no interferir en la investigación, pero reiteró
que lo ocurrido expone un sistema de coimas y extorsión que, según afirmó,
intenta distorsionar valores y prácticas dentro del aparato estatal.
El mandatario destacó la figura de la víctima y afirmó que
los tariqueños deben sentirse orgullosos de su conducta, al señalar que
Mauricio habría rechazado prácticas corruptas.
“La corrupción lo asesinó y los culpables van a pagar por
esto”, afirmó.
Paz calificó el caso como un hecho histórico y aseguró que
Mauricio sería la primera víctima en Bolivia de la corrupción estatal,
diferenciando el hecho de otros delitos como narcotráfico o contrabando.
Asimismo, señaló que el caso revela un “estado tranca y
corrupto” que, según dijo, se está descubriendo día a día, y denunció prácticas
internas en instituciones públicas, donde autoridades habrían renunciado
formalmente a cargos jerárquicos para mantener control a través de técnicos de
confianza.
Mientras tanto, la investigación continúa en manos de las
instancias correspondientes, en medio de un clima de tensión política y de
debate público sobre la corrupción y la impunidad.
El País

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