¿Problemas para encender el motor? ¿Se detiene de forma abrupta en plena carretera? ¿Siente como un tironeo mientras va manejando? Esas son señales de que un producto extraño: la ‘carbonilla’, como una epidemia, va enfermando el motor de su vehículo.
¿Pero cómo aparece la ‘carbonilla’ dentro del motor de su
auto, camioneta o moto? Luis Fernando Suárez, gerente general de Suárez Motors,
explica que eso se debe a la gasolina que actualmente se ofrece en el mercado
interno, “que contiene algún componente aún no declarado o se está realizando
algún procedimiento que está provocando la formación de carbonilla o carbón
dentro del motor”.
Suárez indicó que, en sus 25 años de experiencia en
mantenimiento de motores, es la primera vez que debe lidiar con la
‘carbonilla’, algo que no estaba en el catálogo de servicio que brinda su
taller.
El problema de la ‘carbonilla’ se hace más notorio en los
motores de menor cilindrada, como la de las motos que para seguir funcionando
deben ir a mantenimiento cada dos semanas.
En el segundo anillo, entre las calles Melchor Pinto y
Brasil, los diferentes comercios que ofrecen repuestos y servicios de
mantenimiento para motos se encuentran repletos de estos motorizados que llegan
hasta el lugar para ser desarmados y así poder limpiar sus pequeños motores con
sopletes que buscan retirar el “alquitran que tapa los inyectores y provoca que
la moto no pueda avanzar o cuando se la detiene ya no vuelva a arrancar”.
“Hasta el medio día ya hemos atendido unas quince motos que
tienen problemas en sus motores. Se tardan unas dos horas en realizar todo el
trabajo y se cobra unos 150 bolivianos. Hay mucho trabajo y debemos
aprovechar”, explicó un joven mecánico que con sus manos pequeñas limpia los
pequeños orificios de un motor de moto.
-La explicación oficial-
Para el Gobierno las deficiencias en la calidad de algunos
combustibles tienen su origen en residuos acumulados y en procesos inadecuados
de la anterior administración del MAS, y no en la gasolina que actualmente se
importa y distribuye en el país.
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio
Medinaceli; el presidente de YPFB, Yussef Akly; y la directora de la Agencia
Nacional de Hidrocarburos (ANH), Margot Ayala, coincidieron con la misma
explicación.
Medinaceli señaló que, a 88 días de gestión, el país logró
estabilizar la producción de gasolina y diésel, el tipo de cambio y alcanzar un
superávit fiscal tras varios años de déficit, logros que —remarcó— no responden
a una sola medida, sino al respaldo social a las políticas económicas. Sin
embargo, admitió que surgieron dudas sobre la calidad del combustible en
algunas regiones, lo que obligó a una investigación técnica más profunda.
El ministro usó un ejemplo doméstico: comparó la situación
con una cocina donde durante años se reutilizó el aceite para freír. Aunque
luego se compre aceite nuevo y de buena calidad, al mezclarlo en el mismo
recipiente quedan restos del aceite viejo que terminan afectando el resultado
final.
“Eso es lo que pasó con el combustible: la gasolina nueva
cumple las especificaciones, el etanol también, pero al mezclarse en tanques
que arrastraban residuos de la anterior gestión, se generaron problemas”,
explicó.
Akly, detalló que durante dos semanas se realizó una
revisión minuciosa de toda la cadena de abastecimiento: desde el ingreso del
combustible por puertos o vía terrestre, pasando por tanques de recepción y
almacenaje, hasta cisternas, ductos y plantas.
Explicó que el sistema heredado presentaba deficiencias
históricas en el manejo de tanques, agravadas por años de desabastecimiento, lo
que generó acumulación de residuos.
Como medida correctiva, YPFB anunció la reducción temporal
de la proporción de etanol y la incorporación de combustible de mayor calidad,
además de un cambio clave en el proceso: la mezcla ya no se realizará en
tanques, sino directamente en las refinerías, cerrando así cualquier riesgo de
contaminación residual. “Este problema no debería repetirse de aquí en
adelante”, aseguró Akly.
A su vez, Ayala, informó que la entidad ha tomado 260
muestras de combustibles a nivel nacional, pese a contar solo con tres
laboratorios móviles en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Explicó que la ANH no
dispone de un laboratorio propio que permita un análisis completo, por lo que
se trabaja en un convenio con YPFB Refinación, que cuenta con el único
laboratorio certificado para evaluaciones integrales.
Ayala también anunció que este jueves 5 de febrero una
delegación oficial viajará a Paraguay para verificar la calidad del combustible
importado desde origen. A esta inspección fueron invitados representantes de
los choferes y otros sectores interesados. Paralelamente, se intensificaron los
controles en plantas de almacenaje y se revisan certificados de calidad tanto
de YPFB como de importadores privados.
Las autoridades coincidieron en que el problema no es de
alcance nacional y se concentró en zonas específicas donde se realizaron
mezclas en tanques con residuos antiguos. Aseguraron que los ajustes ya están
en marcha y que los resultados de las nuevas evaluaciones serán comunicados de
manera transparente a la población.
-Reacción empresarial-
Los ingenios privados de Bolivia desmintieron que el uso de
etanol anhidro en las gasolinas provoque daños mecánicos, sedimentos o pérdida
de calidad en el combustible, calificando las versiones contrarias como
“desinformación”.
Mediante un comunicado público difundido la industria aclaró
que la mezcla actual de biocombustible en el país se mantiene en un promedio
nacional inferior al 9%, desestimando rumores sobre porcentajes que
supuestamente alcanzarían el 25%.
Respecto al marco legal y técnico, el sector aclaró que, si
bien la legislación boliviana faculta una mezcla de hasta el 25%, la normativa
vigente es mucho más conservadora, limitando la presencia de etanol a un máximo
del 12%. Esta precisión busca desmentir las especulaciones sobre porcentajes
excesivos en el combustible distribuido en el país.
En cuanto a la fiabilidad del biocombustible, el gremio
resalta una trayectoria de siete años de implementación continua del programa
de etanol en Bolivia.
“Desde el punto de vista técnico, la industria garantiza que
el etanol producido localmente cumple con estándares internacionales,
alcanzando un 99,5% de pureza. Gracias a sus 108 octanos, este componente
funciona como un potente mejorador del octanaje en la gasolina comercial, lo
que optimiza la combustión y eleva la calidad del producto final que llega al
consumidor”, señala el comunicado conjunto de las empresas Guabirá, Unagro,
Aguaí, Granosol y Poplar Capital.
Para los empresarios sucraalcoholeros la inversión realizada
tiene un objetivo estratégico: sustituir la importación de carburantes y
generar un ahorro significativo de divisas para el Estado, concluyendo
enfáticamente que “el problema de la gasolina no está en el etanol”.
Para el exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, la
explicación del Gobierno no es convincente, pues “luego de tres meses recién
notan suciedad en los tanques, algo no cuadra”, remarcó Ríos.
El Deber
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