En medio de la agenda oficial que este jueves cumplió junto al presidente de CAF, Sergio Díaz-Granados, el mandatario Rodrigo Paz Pereira se refirió a la polémica nacional por la gasolina “desestabilizada” o contaminada que afectó a miles de vehículos en el país.
El jefe de Estado denunció un presunto boicot, pidió no
politizar el tema y aseguró que los responsables serán identificados y
procesados.
“Nos han trampeado en Bolivia. Yo sigo con mi posición, voy
a respetar la de los técnicos, creo que ha habido un boicot, pero eso no es una
excusa. Tenemos que resolver el problema a los bolivianos; el Estado tiene que
asumir sus responsabilidades”, afirmó Paz para responder la inquietud de los
periodistas.
La declaración se produce en un contexto de creciente
tensión política. El vicepresidente Edmand Lara convocó a una sesión para este
viernes con el fin de interpelar al ministro de Hidrocarburos, Mauricio
Medinacelli, por la crisis del combustible. A la iniciativa se sumaron
legisladores de Libre y del PDC, el partido con el que el presidente llegó al
poder.
Sin embargo, el viceministro de Coordinación Legislativa,
Wilson Santamaría, informó que la autoridad no asistirá a la Asamblea
Legislativa, tras considerar que la convocatoria no se ajusta al reglamento.
“El Estado tiene que hacerse responsable”
El presidente Paz enfatizó que, más allá de la hipótesis de
sabotaje, el Gobierno asumirá su responsabilidad institucional.
“Que se investigue y tomaremos las decisiones correctas bajo
la visión técnica. Para eso hay ministros y especialistas del área. Pero esto
no se va a quedar así. Tienen mi palabra que los responsables van a caer”,
sostuvo.
El mandatario comparó el caso con otros procesos contra
exautoridades y afirmó que, así como “se está metiendo a la cárcel a los
corruptos que hicieron daño al país”, también se actuará contra quienes hayan
afectado a la patria con la distribución de combustible en mal estado.
“Más allá de que agarremos a los culpables, más allá de las
carencias que tenemos de un Estado que nos han dejado tranca, hay que asumir.
La gente tiene que sentir confianza en su gobierno y en el Estado”, agregó, al
tiempo de pedir “paciencia” y evitar la politización del caso.
La gasolina cuestionada generó reclamos de propietarios de
vehículos que reportaron fallas mecánicas tras cargar combustible en distintas
estaciones de servicio, lo que desató una ola de denuncias y exigencias de
investigación.
Gobierno rechaza interpelación
Desde el Ejecutivo, Santamaría cuestionó la convocatoria
impulsada por el vicepresidente Lara y defendió la decisión de no asistir a la
sesión programada.
“El Gobierno no ha hecho más que apegarse al reglamento y
exigir el cumplimiento estricto del mismo. No se han cumplido las peticiones de
informe escrito ni las peticiones de informe oral que exige la norma. Se ha
saltado ese procedimiento”, afirmó.
El viceministro explicó que el reglamento de la Asamblea
Legislativa establece que no se puede interpelar dos veces a la misma autoridad
por el mismo tema en la misma legislatura. Según indicó, se habrían planteado
dos interpelaciones sobre el mismo asunto: una para este viernes y otra para la
próxima semana.
“En ese sentido se ha devuelto la documentación como
corresponde y el ministro de Hidrocarburos no asistirá. Somos respetuosos de la
norma y quienes hemos sido parlamentarios conocemos que no tiene lugar”,
sostuvo.
Santamaría añadió que el Ejecutivo no ingresó a debates
sobre aspectos constitucionales o medidas cautelares, y reiteró que la única
exigencia es el cumplimiento del reglamento vigente.
Pese a la posición oficial, la interpelación cuenta con
respaldo de legisladores de Libre y de varios representantes del PDC. La jefa
de bancada de Libre, Tomasa Yarhui, señaló que no ve razones para que
Medinacelli no asista y transparente la información sobre el caso.
El Deber
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