A tres meses que lleva la gestión del gobierno de Rodrigo Paz Pereira, las incongruencias de discurso en el vicepresidente Edmand Lara siguen dando qué hablar.
El 30 de enero, el vicepresidente Edmand Lara, envió un
video a través de sus redes sociales en el que pedía públicamente un diálogo
entre él y el presidente Rodrigo Paz, para resolver sus diferencias y proyectar
así una unidad a nivel nacional e internacional.
“Errar es de humanos, pero reconocer es de valientes. Sí,
nos hemos equivocado aceptemos nuestros errores”, dijo Lara en aquella
oportunidad. En aquel video, la segunda autoridad del país invitó al mandatario
a sentarse en una mesa de diálogo “cuando tú digas, donde digas y a la hora que
digas”, apelando a la reconciliación, la autocrítica y al interés superior de
la patria.
Es más, Lara sostuvo que ya no se referiría más al
presidente Paz, además, dejó en claro que si se debía realizar una autocrítica
lo haría por Bolivia y la patria. A esta convocatoria hizo eco el presidente
del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Rómer Saucedo, que ofreció el “Salón de
los Espejos” del máximo ente de justicia, en la ciudad de Sucre, como escenario
para un “diálogo sincero y de reconciliación por el país”.
Sin embargo, aquel llamado del vicepresidente que buscó
distanciarse del tono confrontacional con el que suele manejarse terminó por
resquebrajarse cuando el mismo Edmand Lara expresó, en una entrevista
televisiva, que su error fue haber puesto su confianza en el jefe de Estado.
“Mi error fue creer en Rodrigo Paz, confiar en él, parte de
que el presidente del Senado fue porque yo le di el apoyo, Rodrigo me lo pidió,
y me arrepiento”, dijo Lara en el programa No Mentirás.
En aquella entrevista, Lara señaló que él no designó a los
ministros del Ejecutivo a los que tildó a la mayoría de “incompetentes”, y
recordó “no me puso al servicio de Samuel Doria Medina” ni “se entregó a las
logias cruceñas”.
Al respecto, el politólogo Orlando Peralta, sostuvo que la
relación entre Paz y Lara son “irreconciliables”, además, observó que el
vicepresidente tiene el poder para “bloquear y manipular” al interior de la
Asamblea Legislativa ante las iniciativas que emerjan desde el Ejecutivo.
“Ni si quisiera llevan 100 días de gobierno y mire cómo
están, con peleas internas, el vicepresidente espera atacar al presidente todo
el tiempo”, remarcó Peralta en entrevista con el programa A Primera Hora, de EL
DEBER.
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