Tras el decepcionante empate ante Marruecos, la selección brasileña necesita una victoria para encaminar su clasificación. Haití, que dejó buenas sensaciones en su debut, intentará dar otro golpe en el Mundial 2026.
La selección brasileña, reforzada anímicamente por el
regreso de Neymar tras un mes lesionado, encara este viernes a Haití en
Filadelfia, donde los caribeños pondrán a prueba la frágil defensa del equipo
de Carlo Ancelotti.
La Canarinha está obligada a mejorar su imagen después de un
pobre empate ante Marruecos (1-1) en la jornada inaugural del Grupo C del
Mundial 2026, que lidera Escocia después de sudar la gota gorda para imponerse
por la mínima a Les Grenadiers (0-1).
El combinado 'verdeamarelo' estuvo espeso de ideas en ataque
y blando en defensa. Solo Vinícius Júnior salvó el mal debut de la
pentacampeona del mundo.
En el Lincoln Financial Field de Filadelfia se espera que
'Carletto' haga retoques, aunque reina el misterio.
El técnico italiano guardó con celo el once frente a
Marruecos y solo se lo comunicó a los jugadores poco antes del partido.
Las especulaciones corren a rienda suelta, aunque el
entrenamiento del miércoles dejó una pista difusa. A uno de los miembros de la
comisión técnica se le vio cargar una pizarra con el posible dibujo inicial:
4-2-4.
Danilo podría ocupar el lateral diestro en detrimento de
Roger Ibáñez. Fabinho y Danilo Santos aspiran a sentar a Casemiro, el gran
señalado. Y Luiz Henrique y Matheus Cunha confían en acompañar a Vinícius y
Raphinha arriba.
El extremo del Barcelona, discreto en el primer duelo,
entrenó al margen el martes, aunque al día siguiente trabajó al mismo ritmo que
el resto.
Al menos Neymar está de vuelta, o casi. El 10 ha quemado
varias etapas esta semana en su proceso de recuperación de la lesión muscular
en el gemelo derecho, que le ha mantenido un mes de baja.
El martes se ejercitó por primera vez sobre el césped en
solitario y el miércoles se incorporó a la dinámica de grupo. No obstante, será
muy difícil que juegue el viernes, con lo que se reservaría para el último
partido de la fase de grupos frente a Escocia
Con todo, la mayor preocupación de 'Carletto' es la defensa.
Brasil no deja su portería a cero desde el 15 de noviembre de 2025. A partir de
ahí, ocho tantos en contra en seis partidos.
La 'Seleção' no veía su portería perforada en seis
compromisos consecutivos desde finales de 2019.
Intentará detener esa racha contra Haití, una selección
hermanada con Brasil y en éxtasis por disputar una fase final de un Mundial 52
años después.
No ha sido nada fácil el camino del combinado caribeño.
Tuvieron que jugar toda la fase de clasificación lejos de su
país, devastado por la violencia y la pobreza; se impusieron a rivales más
fuertes, como Costa Rica, y, ya en Estados Unidos, dieron la cara ante Escocia.
La afición, incluso, se sintió muy perjudicada en el debut
por el árbitro y hay peticiones en internet que han reunido 100.000 firmas en
dos días para exigir a la FIFA que repita el duelo con los escoceses, según la
prensa local.
Lo que Brasil no puede esperar es que se repitan los
marcadores de sus dos últimos enfrentamientos con Les Grenadiers: 7-1 y 6-0.
El elenco que dirige el excentrocampista francés Sébastien
Migné, diseñado para defender y salir al contragolpe, ya no es aquella
selección semiprofesional que encajaba goleadas por norma.
Hoy la plantilla está compuesta por futbolistas que militan
en clubes, modestos en su gran mayoría, de Europa, Norteamérica y Oriente
Medio.
Destaca entre todos ellos la leyenda Duckens Nazon, máximo
goleador histórico de la selección haitiana, y el central Ricardo Adé, de Liga
de Quito.
El lateral Carlens Arcus, que viene de cuajar una buena
temporada con el Angers francés, también puede sorprender desde la banda
derecha. El último gran 'fichaje' ha sido el delantero del Sunderland Wilson
Isidor, formado en las categorías inferiores de Francia y nacionalizado
haitiano.
El Deber
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