La escalada de bloqueos en distintos puntos del país continúa golpeando a miles de familias de las provincias. Mientras ayer jueves se mantenían los cortes de ruta en San Julián y en el Puente Ichilo, un nuevo bloqueo indefinido fue instalado en la comunidad Cerro Grande, en la provincia Guarayos, agravando las dificultades para el transporte de alimentos, combustible y productos esenciales. La situación, que se extiende desde hace más de seis semanas en algunos sectores, ya se refleja en el incremento de los precios de la canasta familiar y genera preocupación por un posible escenario de desabastecimiento.
En San Julián, considerado uno de los principales focos de
conflicto en el departamento de Santa Cruz, la medida de presión continúa sin
modificaciones. La interrupción del tránsito ha afectado el flujo normal de
mercaderías hacia diferentes provincias, especialmente las de la región
chiquitana, donde comerciantes y consumidores denuncian un encarecimiento
sostenido de los productos básicos.
A este panorama se sumó el inicio de un bloqueo indefinido
en la comunidad Cerro Grande, ubicada a unos 70 kilómetros de Ascensión de
Guarayos. Los movilizados anunciaron que mantendrán la medida hasta que sus
demandas sean atendidas, entre ellas la renuncia del presidente Rodrigo Paz
Pereira. El nuevo punto de conflicto ya ocasiona dificultades para
transportistas y pobladores que utilizan esa ruta.
La situación también se mantiene tensa en el Puente Ichilo,
sobre la carretera que conecta Cochabamba con Santa Cruz. Pese a las lluvias y
las bajas temperaturas, los afiliados de la Federación Mamoré-Bulo Bulo
continúan bloqueando el paso vehicular y ratificaron sus demandas políticas.
-Sube todo-
La presidenta del Comité Cívico Femenino Provincial, Farah
Galeb, advirtió que las consecuencias de los bloqueos ya son visibles en los
mercados provinciales. Según explicó, el kilo de arroz pasó de costar nueve a
14 bolivianos, mientras que el tomate subió de cuatro a 12 bolivianos. De igual
forma, la harina duplicó su valor, pasando de seis a 12 bolivianos.
Galeb sostuvo que la región chiquitana es una de las más
perjudicadas por el corte en San Julián, debido a su dependencia del
abastecimiento terrestre. Asimismo, alertó que la aparente abundancia de
algunos productos en la capital cruceña podría ser temporal, ya que gran parte
de la producción permanece retenida por la imposibilidad de trasladarla hacia
otros mercados.
La dirigente también denunció dificultades para el acceso a
combustible, gas y atención médica, señalando que pacientes de provincias
enfrentan problemas para llegar a centros de salud debido a los bloqueos
carreteros. En ese contexto, reiteró el pedido para que el Gobierno adopte
medidas que permitan restablecer la circulación y garantizar el abastecimiento.
El Deber
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