El presidente boliviano afirmó que el déficit fiscal bajará de 16% a 9% y destacó que el Tesoro General de la Nación no recibió crédito del Banco Central durante este año. En el Foro Económico Cainco 2026, el mandatario defendió también el ajuste al precio de los combustibles y anunció una liberación ordenada de las importaciones.
El presidente Rodrigo Paz presentó este viernes un balance
sobre las primeras medidas de ajuste aplicadas por su Gobierno y destacó la
reducción del déficit fiscal, el recorte del gasto público y la disminución de
la subvención a los combustibles como parte de una estrategia para ordenar las
finanzas del Estado.
Durante su participación en el Foro Económico Cainco 2026,
denominado “Reconstruir sin ensayar”, en Santa Cruz, Paz sostuvo que el déficit
fiscal pasó de un nivel cercano al 16% y que la meta es reducirlo
progresivamente hasta el 9%. Comparó el proceso con la reducción del
colesterol, al señalar que un ajuste de esta magnitud no puede ejecutarse de un
día para otro.
El mandatario también aseguró que su administración redujo
los aportes de capital a las empresas públicas y que este año los recursos
destinados a sus empresas subsidiarias fueron llevados a cero. Añadió que también se recortaron los gastos
corrientes.
Uno de los puntos centrales de su exposición fue el
financiamiento del déficit. Paz afirmó que durante este año “no hubo ni un solo
boliviano” de crédito del Banco Central de Bolivia al Tesoro General de la
Nación, medida que presentó como una señal de disciplina fiscal.
Combustible: “subvención o futuro”
Paz dedicó buena parte de su intervención a justificar el
ajuste en el precio de los combustibles y cuestionó el costo fiscal de mantener
la subvención.
El Presidente sostuvo que la subvención se volvió
insostenible y que parte de los recursos termina alimentando el contrabando de
carburantes hacia países vecinos. “Cada dólar que paga algo que no es
sostenible es plata que ni siquiera se queda en Bolivia”, afirmó.
En esa línea, planteó el debate en términos de asignación de
recursos públicos: “Es subvención o futuro”, dijo, al comparar el costo de
subsidiar los combustibles con la necesidad de financiar hospitales, colegios y
carreteras.
Paz reconoció, sin embargo, que la eliminación o reducción
de la subvención generó una crisis de abastecimiento y atribuyó parte de las
dificultades a factores externos.
Mencionó particularmente los conflictos internacionales que,
según explicó, alteraron las condiciones del mercado energético mundial.
El Gobierno busca ahora avanzar hacia la liberación de las
importaciones de combustibles. Paz aseguró que este proceso se realizará de
manera gradual y ordenada, con el objetivo de que los sectores productivos
puedan gestionar directamente sus insumos y reducir su dependencia de la
intermediación estatal.
El dólar y el camino hacia la unificación
El Presidente también defendió la política cambiaria
aplicada por su administración. Recordó que Bolivia llegó a convivir con un
tipo de cambio oficial, un mercado paralelo y posteriormente un tipo de cambio
referencial.
Según Paz, el mecanismo buscó preparar a la población y a
los agentes económicos para una eventual unificación cambiaria.
Sostuvo que el objetivo de estas medidas no es solamente
estabilizar el mercado, sino incentivar a los sectores que generan divisas
mediante exportaciones, sustitución de importaciones e inversión.
Cainco pide acelerar las reformas
La exposición de Paz se produjo en el marco del Foro
Económico Cainco 2026, que reúne a empresarios, autoridades y expertos
internacionales bajo el lema “Reconstruir sin ensayar: Bolivia no tiene margen
para probar suerte”.
La Cainco planteó el encuentro como un espacio para pasar
del diagnóstico a una hoja de ruta con decisiones concretas frente a la crisis
económica. El foro reúne a especialistas de Perú, Chile y otros países para
analizar experiencias de recuperación y crecimiento.
El presidente de Cainco, Jean Pierre Antelo, reclamó durante
la apertura que el país avance hacia reformas estructurales y deje atrás las
medidas parciales. Señaló que Bolivia necesita decisiones completas y rápidas,
además de un Estado que habilite la actividad privada en lugar de competir con
ella.
El planteamiento empresarial coincide parcialmente con la
dirección anunciada por Paz —mayor disciplina fiscal, cambios en el mercado de
combustibles y estímulo a la producción—, pero mantiene una diferencia
relevante en cuanto al ritmo y profundidad de las reformas.
La Cainco también cuestionó previamente la existencia de
precios diferenciados para el diésel y reclamó un sinceramiento integral del
mercado, acompañado de mecanismos de protección focalizada para los sectores
más vulnerables.
El foro concluirá con un conjunto de propuestas destinadas a
definir una hoja de ruta para los próximos meses, en un contexto marcado por la
escasez de divisas, las dificultades de abastecimiento de combustibles y la
necesidad de recuperar la producción.

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